Solomillo Ibérico al Horno con Pimientos y Cebolla
1 o 2 solomillos de cerdo ibérico enteros
Pimiento rojo y pimiento verde cortados en tiras anchas
Cebolla tierna o morada cortada en juliana gruesa
Dientes de ajo con un corte (con piel)
Medio vaso de vino blanco de buena calidad (o un chorrito de brandy)
AOVE, sal, pimienta negra en grano y tomillo o romero fresco
Preparar la cama: Precalienta el horno a 180°C. En una bandeja de horno, pon un chorro de AOVE y extiende los pimientos, la cebolla y los ajos con piel. Salpimentar al gusto.
Marcar la carne (truco imprescindible): Salpimentar los solomillos enteros. En una sartén muy caliente con un hilo de AOVE, séllalos a fuego fuerte por todos los lados durante un par de minutos. Solo queremos dorar el exterior para que los jugos se queden dentro y quede súper tierno.
Al horno: Coloca los solomillos sellados encima de la cama de verduras en la bandeja. Riégalo todo con el vino blanco y añade las hierbas aromáticas (tomillo o romero).
Horneado: Hornea a 180°C durante unos 15-20 minutos (el tiempo dependerá del grosor del solomillo y de cómo te guste el punto de la carne).
Reposar y cortar: Saca del horno y deja reposar la carne 5 minutos tapada con papel de aluminio antes de cortarla en medallones. Sírvelos acompañados de las verduras asadas y los jugos de la bandeja. ¡Queda de restaurante!



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